La inviabilidad legislativa de la Ley orgánica de ordenamiento territorial (argumentos políticos)
Resumo
El proceso legislativo para corisolidar y aprobar la Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial, de acuerdo con delineamientos dados por la Constitución política de 1991 se ha visto obstaculizado por razones conceptuales y de carácter político por parte del gobierno, de los congresistas y de los interesados en que la LOOT no se apruebe.
El gobierno, por intermedio del Departamento Nacional de Planeación, el Ministerio de Hacienda y Crédito Público y el Ministerio del Interior y de la Justicia ha realizado acciones contra este proceso, primero presentando y urgiendo la aprobación de una serie de leyes que obsráculiza el avance de la descentralización frente a las competencias de las entidades territoriales; y, segundo, impulsando una política fiscal restrictiva que genera inestabilidad administrativa y política para los mandatarios de los entes territoriales.
Dentro del Congraso de la República no hay consenso político para consolidar un verdadero ordenamiento territorial que contribuya a superar los desajustes de organización político administrativa, en el conflicto de la tenecia y uso del suelo, las aglomeraciones urbanas como producto de los desplazamientos generados por la diversificación y acrecentamiento del conflicto interno, entre otros.
En este estado del arte del ordenamiento territorial colombiano, urge la necesidad de que todos los estamentos se empeñen en construir un futuro cierto, incorporando la territorialidad nacional y subnacional a sus políticas públicas, evitando que su configuración obedezca solo a los efectos de la lógica económica del modelo neoliberal, con respaldo irrestricto del poder ejecutivo de turno.